16.1.16

Óbidos

Es un pueblecito cerca de Lisboa, conduciendo una hora hacia el norte, cerca de la costa. Muchos portugueses van a visitarlo porque está muy bien conservado, con su muralla alrededor y todas las casitas encaladas. Tiene siete iglesias dentro de la parte antigua, y un par de librerías. Esto último de sorprendió bastante, porque no tiene muchos habitantes y, sin embargo, ambas tiendas son enromes. Una de ellas, incluso está ubicada en una especie de granero antiguo.  

A parte de este detalle, puedes caminar sobre toda la muralla, que no tiene barandilla (lo que da un poco de vértigo en algunos puntos donde el muro es más estrecho) y te permite ver el interior de las casas del pueblo. Casi todas tienen jardín o patrio privado y poder cotillear su interior es fantástico.

Si viajáis a Portugal y tenéis planeado ir al Monasterio de Alcobaça, pasad por Óbidos, se encuentra un poco antes y la visita no os decepcionará.


7.12.15

Monasterio de Alcobaça

Estudiar Historia del Arte crea costumbres no siempre del todo comprendidas. Una de ellas es visitar monumentos: iglesias, conventos, palacios, museos... si son interesantes, siempre quiero ir. Eso mismo ha sucedido con el Monasterio de Alcobaça, sabía que era muy conocido y me hacía ilusión ir a visitarlo.

Actualmente la parte más antigua está restaurada. Comprende la iglesia gótica y el claustro y cocinas que van desde el siglo XIV hasta el XVII más o menos. Hay un segundo cuerpo, con un claustro y habitaciones para los religiosos que todavía permanece cerrado. Pude ver los jardines desde una cornisa y parece del siglo XVIII, por lo que es posible que lo consideren menos interesante (erróneamente, claro).

Lo que pude visitar está vacío, libre de objetos litúrgicos y mobiliario, por lo que da la sensación de ser un convento desmantelado, aunque perfectamente conservado. Tiene una cerámica fantástica, y las cocinas son preciosas, forradas de azulejos y con una chimenea enorme. 

Otro detalle interesante son las tumbas reales de Pedro I de Portugal (1320-67) e Inés de Castro (1325-55). Ésta era gallega, perteneciente a una poderosa familia: la Casa de Castro. El rey, estando ya casado con la reina Constanza Manuel, se enamoró perdidamente de Inés y mantuvieron un romance. La reina murió de parto, por lo que don Pedro decidió unirse a Inés a pesar de no tratarse de una noble con alcurnia suficiente para ser consorte real. Esto creó tensiones entre las familias más poderosas. Sin embargo, la pareja tuvo cuatro hijos y contrajo matrimonio (aunque no se conservan documentos que respalden dicha unión). A pesar de todos los esfuerzos de don Pedro, Inés fue finalmente apuñalada por tres nobles que veían su presencia y sus origen como una amenaza. Don Pedro consiguió capturar a dos de ellos, haciéndoles sufrir una muerte horrible (a uno le arranco el corazón por el pecho y al segundo por la espalda). Tras aquello mandó hacer una hermosa tumba de mármol blanco con su efigie, así como otra para él que fueron colocadas una frente a otra en los brazos de la iglesia del monasterio de Alcobaça. Así cuando llegara el día de la Resurrección, el primer rostro que vería al despertar sería el de Inés. 


30.11.15

Un paseo al acantilado

El otoño reina sobre todas las cosas. Impone sus leyes escondidas tras detalles mínimos. Inventa regalos para aquellos que les gusta romper el papel que los envuelve: aire ligero y helado sobre las mejillas, humedad en la punta del pelo, una luz tensa. 

Cogemos el coche y probamos suerte. 
Llevo la cámara conmigo, la sostengo entre las manos como si fuera un ser vivo. Conducimos por carreteras secundarias, cerca del océano, enfrentando la puesta de sol. Paramos para capturar la última luz del día, que hoy es rosa y azul. Desaparece tras toneladas de agua salada y tras un momento de silencio emprendemos la vuelta a casa. Por el camino más largo. 


Nos adentramos en un camino rodeado de árboles. Dejo el obturador abierto, casi tanto como nuestras retinas. Y dejamos de hablar, permanecemos atentos sólo al mundo tras el cristal, hasta volver de nuevo a la civilización.


12.11.15

Feira das Almas y algunas firmas portuguesas

El domingo pasado fui a una feria muuuy undergronud. Situada en una antigua fábrica en el centro de Lisboa, la Feira das Almas es uno de los centros alternativos de la ciudad. Se reúnen el primer fin de semana de cada mes, aunque en diciembre harán un mercadillo de Navidad. Tienen Dj´s invitados que pinchan desde el ático, cafetería y tasca, jardín exterior... un flipe.


Al crear Mandarinux conocimos un montón de artistas y artesanos con marca propia, desde entonces, el interés por este mundillo se mantiene intacto. Y en esta feria conocí a auténticos cracs, especialmente en el campo de la ilustración. Lo primero que hice fue comprarles alguna postal, algún dibujo, etc. y después, coger una de sus tarjetas para poder enseñároslos aquí.

Portugal cuenta con firmas alternativas muy interesantes, personalmente, opino que en el campo de la ilustración e impresión hay gente brillante. Aunque también he conocido firmas de joyería y cerámica preciosas. Resumiendo: os adjunto las perlas que he descubierto. 

Ironic Lisbon: es un colectivo de artistas gráficos que ilustran camisetas, totes, banderillas e imprimen posters de sus artistas favoritos: Patti Simth, Warhol, Bukowsky, Frida Kahlo, Keaton Henson, Duchamp... 



Credo Quia Absurdum: con una estética inquietante que recuerda a los manuales de anatomía y a los libros de ocultismo al mismo tiempo, esta firma portuguesa hace líneas de camisetas, totes y posters. Molan. Aunque su propuesta no es para todos los públicos...

         



Pupuce Factory: sus dibujos recuerdan un poco a Egon Shielle, con caras coloreadas y formas alargadas. Hacen postales, camisetas y venden incluso sus dibujos originales. Son muy jóvenes... pero ya llevan tiempo con la firma. Y tienen algunos modelos fantásticos. 


Vasco Cavalheiro: aunque tenía una mesa apartada y pequeña, fue el que más me gustó. Tenía pegatinas, camisetas e ilustraciones. Todo desordenado y un poco caótico. Su ilustración de los brazos saliendo de la espesura me moló tanto que se la compré sin dudar.


 

CristalCru: una firma de joyería que me entusiasmó porque todos sus artículos son pierdas y minerales sin modificar, simplemente engarzados en un colgante o pulsera. Tiene cuarzos, aguamarinas, amatistas... cada una con su forma natural. 




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Y hasta aquí mis descubrimientos en la Feira das Almas. Sin embargo, aprovecho para incluir algunas firmas que he conocido en estos meses y que vale la pena cotillear. Especialmente ahora que se acercan las compras navideñas...

Arminho: diseñadores gráficos con autenticas preciosidades, especialmente sus cuadernos y posters inspirados en láminas de libros de botánica y fauna.


Camelotia: estudio de tejido creativo, con una línea muy natural basada en tonos crudos, tejen gorros, cojines, bufandas... todo precioso.


Caulino: es un atelier de cerámica y una tienda al mismo tiempo, donde se imparten talleres y se venden piezas de los ceramistas que trabajan allí. Está situado en el centro de Lisboa, cerca de la colina del Castelo de S. Jorge, en un local precioso. 


Ana Ventura: se trata de una de las artistas más conocidas intencionalmente en el campo de la ilustración. Sus dibujos son inconfundibles.

Serrote: firma de ilustradores made in Portugal. Es uno de mis favoritos y siempre les compro algún cuaderno. El poster de las constelaciones lo tengo colgado sobre la cama. Sus impresiones son de gran calidad.


Mafalda Maya: formada en la escuela de joyeros y residente en Lisboa, crea piezas contemporáneas inspiradas en elementos naturales. Trabaja en plata o metales reciclados. Su pieza del hueso de la suerte me encanta.

      

Rosa Pomar: desde hace un tiempo, esta portuguesa se ha dedicado a recopilar técnicas textiles y de costura tradicionales. Ha recuperado lanas e hilos realizados artesanalmente, realiza talleres y workshops, vende artículos que rescatan los oficios perdidos: botas, cestas, mantas... un esfuerzo que ha valido la pena. Ahora tiene tienda propia, y en ella se pueden encontrar autenticas preciosidades. 


Shoes your Mood: se trata de una empresita que acaba de nacer. A mi me encantan las zapatillas, casi siempre llevo un par en los pies. Me parece el calzado más cómodo y funcional. Y esta gente ha combinado ambas cosas, añadiendo la posibilidad de customizarlas: eliges un color, una talla y un par de retales para combinar. Así llevas unas zapatillas diferentes cada vez.


Y hasta aquí mi muestra de marcas portuguesas. Hay muchas más, algunas que no he podido recopilar por no pedir la tarjeta a tiempo, o por descuido... pero no pasa nada, iré añadiendo nuevas conforme vaya descubriéndolas.